Acompañamos a los niños, niñas y adolescentes con cáncer, hasta los 18 años, y a sus familias, en cada paso del camino: en la planta del hospital, en casa y en la vuelta a la rutina. De Sevilla a Andalucía; de Andalucía, a todo el país.
Cristina es el alma de este proyecto. Esposa, hermana, hija, amiga y mujer ejemplar que nos ha enseñado lo que es el amor incondicional, lo que es la verdadera fortaleza y lo que significa ser buena persona en todas las facetas de la vida.
Cristina falleció el 20 de diciembre de 2025, con tan solo 32 años, tras desarrollar un colangiocarcinoma que no consiguió quitarle la sonrisa: esa sonrisa tan característica que contagiaba a todos.
Por eso nace «Cristina Imagina el Mundo»: un proyecto que busca dar continuidad al legado que ella nos ha dejado; un proyecto con el que seguir ayudando a los demás, como ella hacía.
Nuestro símbolo es una rosa de los vientos: el tatuaje que Cristina llevaba junto a su hermana, y que hoy lleva también su marido. Una guía en la que apoyarse cuando uno se siente perdido — y que ahora quiere ser guía y apoyo para muchas familias en sus peores momentos.
— Jesús, su marido,
que te amará por siempre.
La lucha contra el cáncer infantil no ocurre solo en el quirófano. Ocurre también en el ánimo, el juego, la familia, la casa y la escuela.
Toda nuestra actividad se organiza en ocho programas con nombre propio, diseñados junto a los equipos sanitarios y siempre con autorización médica. Se ponen en marcha en dos fases: los cinco primeros, de inmediato; los tres últimos, cuando se cumplan los objetivos de financiación.
Juegos, libros, consolas y material creativo en las plantas de oncología pediátrica, adaptados a cada hospital: carros de juego móviles para las habitaciones de aislamiento y un rincón propio para adolescentes.
Una agenda semanal estable de talleres, cuentacuentos, magia y música en cada planta, con voluntariado formado específicamente para el entorno oncológico infantil. La previsibilidad también es terapéutica.
Mediación para hacer realidad los deseos de los niños y niñas en tratamiento: conocer a su ídolo, vivir una experiencia única. Un deseo cumplido deja un recuerdo feliz en medio de un año difícil.
Espacios y momentos de ocio seguro fuera del hospital para pacientes, hermanos y familias, incluidas actividades asistidas con animales — siempre supervisadas y con autorización médica.
Acompañamiento psicológico profesional para madres, padres, hermanos y abuelos: durante el tratamiento, en la supervivencia y también en el duelo — sin límite de tiempo, porque hay caminos que no deben recorrerse en soledad.
Refuerzo escolar durante el tratamiento, puente con el colegio de origen y preparación de la vuelta al aula. Un niño en tratamiento sigue siendo un alumno, y volver al cole es volver a la vida.
Red de pisos de acogida junto a los hospitales para las familias desplazadas durante tratamientos largos, y un fondo de ayudas económicas de emergencia. Ninguna familia debería elegir entre estar con su hijo y poder pagarlo.
Becas a la investigación en oncología pediátrica y apoyo al acceso a ensayos clínicos desde el primer año; y a largo plazo, la gran ambición: un centro de investigación del cáncer infantil en Sevilla. Que ninguna pregunta se quede sin respuesta.
Nacer y demostrar. Constitución legal, primeros socios y pilotaje del modelo en el Hospital Universitario Virgen de Valme (Dos Hermanas) — donde nace este proyecto — con la vista puesta en el Virgen del Rocío, referencia andaluza en oncología pediátrica.
Consolidar y extender: hospitales de referencia andaluces, primeros pisos de acogida, fondo de ayudas económicas, declaración de utilidad pública y primeras becas de investigación.
Transformar: red de viviendas en propiedad junto a los principales hospitales, presencia del modelo «Imagina» en otras comunidades y el impulso del centro de investigación sevillano.
Una cuota periódica, desde la cantidad que tú elijas, que da estabilidad a los programas y nos permite planificar. La base de todo.
Patrocina un programa «Imagina» completo o una planta hospitalaria, dona en especie o implica a tu plantilla con voluntariado corporativo.
En planta —con formación específica—, en eventos o aportando tu profesión: psicología, docencia, sanidad, comunicación, derecho.